Leyendo uno de los textos de la semana relacioné lo que ahí
nos comentaban, con una experiencia que me tocó vivir esta semana y que se
relaciona con que la innovación debe ser
forjada en el equilibrio de un doble impulso (abajo a arriba y arriba a abjo)
Esta semana, entró en vigencia en mi país una ley, tramitada
durante los dos últimos años en el congreso, que se llama “Ley de convivencia
escolar”, aunque ya es conocida en los medios como la ley “anti bullying”.
Dicha ley nació de la necesidad social y nacional de contar con un instrumento a nivel nacional
que permita regular las situaciones de acoso y maltrato reiterado que sufren
muchos niños y niñas en las escuelas. La ley, básicamente, exige a las escuelas
tener un medio (teléfono o correo electrónico) donde padres y alumnos
puedan denunciar situaciones de bullying las que pasan a manos de una comisión encarga
de investigar, informar y elaborar un plan de acción que permita remediar esta
situación. Si se demuestra que la escuela no ha actuado acorde a la ley, el
caso puede pasar a los tribunales de justicia y la escuela puede ser multada.
Desde mi perspectiva, muy personal, creo que la mejor forma
de atacar este problema es por medio de
planes formativos más que una ley, pero se los comparto porque me pareció que
era un claro ejemplo de una necesidad social que nos lleva a generar algo nuevo
y a actuar de una manera diferente.
Mariana, los tres últimos post que has puesto me parecen muy interesantes. La pregunta por las condiciones de posibilidad de la red no es cualquier pregunta. A mi me parece que aún hay una gran lucha, que quizás nunca termine.
ResponderEliminarEn un interesantísimo estudio sobre redes, territorio y autoridad, Saskia Sassen habla de las redes financieras como una red real, per no pro ello una red solidaria; por otro lado, habla del modo en que los movimientos sociales se han instalado como fuerza mayor gracias a la red de internet y la posibilidad de ampliar el territorio de influencia del movimiento. Así, pues, la solidaridad (comunidad) y la competencia (individuo) siguen coexistiendo en nuestro mundo; unos proponiendo el cuidado del mundo, otros haciendo lo posible para destruirlo por la ilusión de una ganancia personal.
Hola Mariana... sobre las tensiones de esta innovación de arriba a abajo y abajo a arriba, ¿verdad? ¡Qué trabajo para esa comisión! Ojalá como dices, sí se trabaje en lo formativo y no sólo en lo normativo.
ResponderEliminarTambién me haces pensar en otra cosa Mariana, y que habla de cómo es importante que el nodo escuela haga su trabajo de autogestión, mismo que incluye la adopción crítica de los requerimientos que les vienen de arriba: hace años fungía como coordinador académico y de artes en un colegio de Guadalajara, y era un colegio en el que las autoridaes medias teníamos bastante poder de decisión y además trabajábamos en clave de "mesa redonda". No había un director académico general...En fin, a lo que voy es que llueven leyes sobre leyes y todo se va transformando en un cúmulo de nuevas obligaciones...que si no son "metabolizadas" acaban por perder todo sentido...y es un correr y correr sin sentido. ASí una ley como la que nos describes, ¿cómo es significada por la los miembros de la comunidad escolar?
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